Reseñando: Rage – 21

Es a veces complicado escribir acerca una de esas bandas que pocos conocen, y que muchísimos menos aprecian. Sobre todo cuando la banda con un legado de 21 discos en más de 25 años de carrera, con gran carisma, excelentes letras y música sublime, pasa desapercibido ante la audiencia, muchas veces por ignorancia, una banda que, como insecto en eterna metamorfosis, cambia y a la vez nunca termina de cambiar, ya que, aunque su estilo varía mucho desde los primeros discos de los 80, la calidad permanece constante.  Y es que luego de atraparnos en su telaraña hace 2 años. regresa la siempre saludable voz de Peavy con los rechinidos virtuosos de las cuerdas de Smolski sonando al ritmo de los tambores de Hilgers, en este su nuevo álbum. 21.

Rage - 21

Rage - 21

A priori debemos saber que, al ver cualquier plástico con un soundchaser de portada, y el texto “Rage“, el producto será de calidad, y ésta vez no es la excepción; su fórmula clásica de hacer canciones “catchy” que a las muchas escuchas evolucionan en algo viral en las neuronas se mantiene.  Los primeros 4 temas del álbum (sin contar el intro) nos introducen a la brillantez de éste, haciendo notar un speed metal con cierta violencia vocal por parte de Peavy al utilizar acertadamente guturales en ciertas estrofas (sobre todo el brutal inicio de Serial Killer) con varios riffs thrasheros de Victor y sus complejos solos de éste maestro.

Speed metal que ya nos hacía falta. ya que para los que esperaban encontrar un XIII o un Lingua Mortis, éste no es el disco adecuado, ya que cabe resaltar la falta de instrumentación sinfónica que se había vuelto típico de ellos, entregándonos puros temas atronadores y cañeros como en los viejos tiempos.  Quizá el único punto bajo es el refrito Eternally, adaptación del tema seudónimo del disco de Nuclear Blast All Stars, que, aunque el tema es muy bueno, debieron haberlo dejado fuera y no solo utilizarla para llenar minutos que quizás les hicieron falta

Las más cañeras: Todas, pero rotan en mi cabeza constantemente Twenty One, Forever Dead, Feel my Pain, Serial Killer, Destiny, Death Romantic.

Bitácora del Wacken 2011 – El Evento, día 2

Wacken, 5 de Agosto, Día 2:

El clima seguía pintando bien, aunque con mañanas húmedas y con llovizna, además que se seguía filtrando un poco el agua en nuestra carpa y un poco más en la de los otros compañeros, no era nada que no se pudiera soportar. Por ciertos retrasos relacionados con la visita al Metal Market (en donde adquirí CDs a precios de ganga) ya no fue posible asistir a Primal Fear, algo que lamento mucho, pero, así es el metal.

Suicidal Tendencies

Suicidal Tendencies

Luego de ese evento triste,  el True Metal Stage nos esperaba, Suicidal Tendencies, una banda que conocía solo por nombre, y por que algunos mencionaban su legado, aunque jamás los había escuchado, lo que tocaron me parecía demasiado a música de pandilleros más que a Thrash Metal, y tocando ¡En el True Metal Stage!, qué blasfemia,  un evento que no disfrute para nada, quizás por que no conocía su música, y no pretendo conocer después de esa presentación. En mi opinión hubieran quedado mejor en el WET o Party  Stage.

Morbid Angel

Morbid Angel

Con mente positiva esperando a que todo mejorara, e intentando borrar la anterior experiencia, al terminar el show mientras todos se dirigían a ver a Morbid Angel, nos dedicamos a apartar espacio en la primer fila para Sodom y posteriormente para Judas Priest en el True Metal Stage, turnándonos para ir a echar un ojo al show de Morbid Angel, en la cual sobresalió Immortal Rites y Chapel of Ghouls.

Sodom

Sodom

Sodom inicia, en primera fila intentando evadir a todos los crowdsufers posibles de que no me pateen mis lentes.  Un guardia me alega en aleman mientras intento alejar a un crowdsurfer, mientras con trémolo acelerado Tom Angelripper ejecuta Agent Orange, definitivamente una experiencia única. aunque quedé exhausto al final del show, era hora de ir a comer luego que los Sodomistas terminaran.

Trivium

Trivium

As I Lay Dying tocan en el Black Stage mientras me dirijo a comer unas Wacken Nacken para recuperar energía. era momento de relajarse mientras veía el show de Rhapsody of Fire en el Party Stage, pues, la verdad me interesaba poco ver a As I Lay Dying, y aunque quienes lo vieron dicen que fue un buen show,  no me importo y necesitaba descansar, sabía que Priest era más importante y debía conservar fuerzas para ello.   Luego de las Wacken Nacken, deseaba ir al taller de guitarra de Victor Smoslki, guitarrista de Rage; a costa de perder espacio para el magno evento de Priest, decidí quedarme en los stages y esperar a Halford.   Toca Trivium en el True Stage y Heaven Shall Burn en el Black –dos bandas que tampoco esperaba– mientras mis energías se restaúran, y nos encontramos con otros compatriotas quienes tambien habían llegado… ya no somos los únicos chapines en Wacken.

Judas Priest

Judas Priest

Llega el momento esperado Judas Priest.  Se alza la manta que decia “Epitaph” para introducir el Himno de Batalla, finalizando con la rápida batería que abriría Rapid Fire.  Inolvidable la sensación de ver y escuchar a Halford y Tipton en el escenario.  Starbreaker, Victim of Changes, Diamonds and Rust, Night Crawler fueron excelentemente interpretadas, pero lo mejor estaba con la emotiva Beyonds the Realms of Death, una de mis favoritas, conservando inadulterados esos bellos solos para hacerme sacar las lágrimas a fuerza de Metal.   The Sentinel, Painkiller, entre otras, y finalizando con la moto en Hell Bent for Leather, You’ve got another thing coming y Living after Midnight, testificaban que ya me encontraba en el Valhalla con los dioses del Metal.  Termina Judas Priest, momento de cenar hot dogs daneses y a descansar en esa tienda que ya comenzaba a arruinarme la espalda por la superficie, y los pulmones por la humedad.  Y aún faltaba un día de batalla…

Lo escuchado durante… hace 4 meses… (I)

Sí, 4 meses, y no es que me haya vuelto anti metalero engendro de Michael Kiske combinado con algún reguetonero asqueroso,  sino solamente he estado algo perezoso para escribir como suele sucedernos a las personas de nuestra edad con tantas ocupaciones y preocupaciones. Pero aquí esta, una breve reseña del metal que vibró mis tímpanos durante estos primeros dos bimestres del 2011.

Rage - Black in Mind

Rage - Black in Mind

De lo viejo que descubrí están los de Rage, la banda que actualmente estoy siguiendo fervientemente y que nunca me deja de sorprender con cada álbum viejo de ellos (pero nuevo para mí) que escucho, siguió taladrando mi cerebro y oscureciéndolo con el magnífico Black in Mind, siendo el sucesor del magnífico y quasiperfecto “The Missing Link” no se queda atras ni eclipsado por éste. El tema homónimo, Send by the Devil (bastante adaptable para los demonios del pasado), In a nameless Time, y Until I Die, y los demás del aĺbum son temas bastante afilados con el toque emotivo que Peavy le imprime siempre a cada uno de sus creaciones.

Rage - Reflection of a Shadow

Rage - Reflection of a Shadow

Otro grandioso álbum de Rage, y el último que tiene el típico sonido “ochentero” que conservaba ese raro falsete de Peavy es el Reflection of a Shadow, sonidos crudos con ecos en la voz, y agradablemente cañero, y siguiendo la misma línea speedy del Perfect Man,  Bastantes cañeras son Waiting for the Moon,  Saddle the Wind y Wild Seed, y sí, suenan primitivas, pero bastante más “Rage”  (sic) que el siguiente album:  Ghosts, un álbum para nada aburrido, pero que ya es de la época más melódica de Rage, aunque no niego que me encantó, es contrastante en velocidad con el Reflections, que, al final iban siempre a dar fé de la gran versatilidad musical de Peavy, incluyendo ya el acompañamiento orquestal que se convertiría en sello de la banda en el futuro. La emotividad de Beginning of the End se mezcla con la caña orquestal de Back in time para parir algo bastante Rage como Love and Fear Unite.

Rage - Unity

Rage - Unity

Más contemporaneo aún, y que terminó elevar a este trío de músicos a niveles majestuosos… Unity. En éste Peavey ya cuenta con la hacha chillona del maestro Victor Smolski. Y si de músicos hablamos, Peavey definitivamente no podía conseguir a alguien más capaz y virtuoso.  y su segundo engendro de esta combinación fue Unity, un disco tan cañero con Down, Set this world on fire, como majestuoso con Dies Irae o You Want it You get it, o melódico con  Living my Dream.  Completamente disfrutable, tanto que se queda corto para dejarnos con los oídos empapados por el orgasmo auditivo.

White Wizzard - Over the Top

White Wizzard - Over the Top

Pero no solo de Rage fue los viejos lanzamientos que descubri. Tambien una excelente (y no tan vieja) banda estadounidense: White Wizzard; quienes se dedican a tocar algo que para muchos ignorantes es terreno muerto. Heavy Metal clásico. sí, aquel sonido tán británico que nos heredó Judas Priest, Dio, Angel Witch o Iron Maiden de los 80, aquel heavy metal que cabalgaba a galope rápido y frenaba a armonías de guitarras gemelas. y con la mejor calidad y fidelidad que nos hacen recordar que el Heavy metal no muere ni se transforma, se mantiene.  El disco en cuestión es Over the Top y entre sus temas (que todos son disfrutables) destaco: 40 Deuces, la maidenezca High Roller o la Dio-esca Iron Goddess of Vengeance.

Tankard - The Beauty and the Beer

Tankard - The Beauty and the Beer

Y finalizando el recuento de lo viejo que vale la pena mencionar. un poco de Thrash alemán.  Tankard.  En mi vida ignorante jamás habia escuchado su música. y es que se me hacía bastante inmaduro las letras que solo hablaban de alcohol y alcohol, Pero dado que soy alcohólico decidí que era justo escuchar un poco de himons a la cerveza para ver si esa mi “característica” servía de base para la digestión de su música, pero oh sorpresa.  al escuchar The Beauty and the Beer quedé oidoabierto luego de que me penetraran aquellos asquerosamente pegajosos riffs de estos alcohólicos; quienes tocan un thrash no tan agresivo y más melódico si lo comparamos con el tridente alemán de Kreator-Sodom-Destruction.  We Still Drink the old way, Rockstars No.1, The Beauty and the Beast y Metaltometal son canciones que aún no logro sacar de la mente, y no quiero que salgan tampoco.

Lo escuchado durante Junio de 2010…

Junio de 2010, mes de nuevas pato aventuras luego de 8 meses de estupidez, y de un letargo en mis actividades cotidianas bastante prolongado, donde, en dicho período, la única actividad que se mantuvo constante fue aquella que con cada nota marca los segundos vividos, sufridos, ignorados, o simplemente segundos muertos, que vuelven a la vida de una manera bastante particular cuando escuche de nuevo dichos discos en unos meses… qué mejor máquina del tiempo que la música. y para viajar de regreso a ese junio de 2010 de nuevas pato aventuras tendría que escuchar:

Lo nuevo:

Nevermore – The Obsidian Conspiracy

Cinco años duró la espera, y previo a escucharlo pensaba en cuán difícil ha de ser para una banda superar un disco anterMoonrise, And The Maiden Spoke, Without Morals, She Comes in Colors, The Obsidian Conspiracy.ior, cuando aquél es casi perfecto, y es que superar la tecnicidad y fineza del This Godless Endeavor, el disco anterior,  no iba a ser fácil, por lo que, ellos concientes de ésto. decidieron sacar un disco un poco diferente, más orientado al Nevermore clásico de los 90s.  desde el sonido mas Groove del Politics of Ecstasy en temas como The Termination Proclamation, pasando por aquellas tonadas depresivas del grandioso Dreaming Neon Black que encontramos en temas como The Blue Marble and the New Soul, o el sonido mas digerible de Dead Heart en temas como Moonrise, Emptiness Unobstructed, o la grandiosa Without morals,  hasta aquella tecnicidad bastarda del This Godless endeavor en And The Maiden Spoke, She comes in colors y el tema homónimo.

Nevermore -  Obsidian Conspiracy

Nevermore - Obsidian Conspiracy

Aunque líricamente no es tan brillante como Politics of Ecstasy por ejemplo, las canciones mantienen el alto estándar típico de estos señores de Seattle, Y de las guitarras, pues no se puede esperar menos, aunque con un sonido mas directo y groove que en el anterior, Jeff Loomis logra plasmar como siempre, solos tecnicamente memorables (Basta escuchar She Comes in Colors, de los temas más disfrutables de éste album) y con un gran factor de replay. Repito, no estamos ante un This Godless Endeavor 2.0, ni ante uno de los mejores de Nevermore, pero sí ante uno de los discos más entretenidos del año.

Las más Cañeras: Moonrise, And The Maiden Spoke, Without Morals, She Comes in Colors, The Obsidian Conspiracy.

Masterplan – Time to be king

El regreso de Jorn Lande a las filas de Masterplan, una banda formada por ex miembros del Helloween de los 90, y quienes con un estilo de power metal más hard rockero pero no tan desesperantemente clónico como el actual Edguy, nos traen éste álbum, bastante interesante, y el plus, de contar con este gran vocalista de nuevo.  Las canciones son entretenidas, tocando temas desde la segunda guerra mundial con Blue Europa, hasta temas un poco mas intrapersonales como The Black One o Under the Moon,  Pero por más extraño que parezca, el bonus track (Kisses from you) resultó ser de mis canciones favoritas del album, no solo las letras se adaptó al contexto, sino además la música, aunque dificil catalogarla como Metal, es de lo más pegajosa.

Masterplan - Time to be king

Masterplan - Time to be king

Las más cañeras: Fiddle of Time, Blow your Winds, Time to be King, The Black One, Blue Europa, Kisses from You.

Exodus – Exhibit B: The Human Condition.

Estos thrashers del Bay Area vuelven con Exhibit B, la continuación espiritual de aquel mediocre Exhibit A que escuchamos hace un par de años.  Y aunque lo acepto, en un principio no me gustó este album, luego de un par de escuchadas más, y tratando de obviar un poco la desagradable voz de Rob Dukes. se distinguien muy buenos riffs de guitarra y solos bastante aceptables. Aunque muchas canciones son innecesariamente largas y con riffs repetidos que podrían llegar a desesperar, todavía se logran salvar con buenos cambios de riff (como en Class Dismissed). Buen esfuerzo aunque no tan brillante como los clásicos  o como Tempo of the Damned.

Exodus - Exhibit B

Exodus - Exhibit B

Las más cañeras: The ballad of Leonard and Charles,  Hammer and Life, Class Dismissed, March of the Sycophants, Good Riddance

Lo clásico:

Rage – Trapped!

No podía dejar de mencionar éste album, A pesar del corto tiempo que llevo escuchando a Rage, se ha convertido en una de mis favoritas.  A veces me pregunto cómo es que, con discos tan brillantes y siempre estando en la línea del Metal, no son tan venerados como por ejemplo Helloween (y no quiero decir que Helloween sea malo, sino que Rage es tan bueno como ellos).  En esta ocasión me dí a la tarea de escuchar el Trapped!, un disco de 1992 en donde Peavey y su impresionante creatividad musical crean ese sonido agresivo y a la vez melódico al cual nos tiene acostumbrado.  Comparativamente el disco va más en el estilo de los díscos de los 90 de ésta gente.  con riffs no tan técnicos pero si agresivos, melodías pegajozas, y la voz de Peavey más aguda como lo venía haciendo desde los finales de los 80 en Perfect Man.  Sin olvidar que, a lo largo de la hora y 5 minutos que dura éste album, las letras de éste tambien son de excelente calidad.  plasmando desde situaciones internas del ser humano como Solitary Man, a traición como Shame on you, hasta por situaciones  ecológicas como Take me to the Water.  un album sencillamente impresionante y por demás interesante.

Rage - Trapped!

Rage - Trapped!

Las más Cañeras: Shame on You, Solitary Man, Enough is Enough, Take me to the Water, Power and Greed. Not Forever, Baby I’m your nightmare, Difference.

Un mes bastante metalizado, un mes de cambios y un mes en el que brillará un nuevo sol, sobre el cual mi vida girará siempre con los audífonos puestos y escuchando esa excelente combinación de arpeggios, power chords y letras adaptables que sólo el Metal me puede brindar.

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